En la Sagrada Eucaristía, bajo las apariencias del pan y del vino, está contenido, ofrecido y recibido el Señor Cristo.
(a) El Cristo completo está real, verdadera y sustancialmente presente en la Sagrada Eucaristía. Usamos las palabras "real, verdadera y sustancialmente" para describir la presencia de Cristo en la Sagrada Eucaristía con el fin de distinguir la enseñanza de Nuestro Señor de la de los simples hombres que enseñan falsamente que la Sagrada Eucaristía es sólo un signo o figura de Cristo, o que Él está presente sólo por Su poder. (b) Todos los cristianos, con pocas excepciones menores, sostuvieron la verdadera doctrina de la Presencia Real desde el tiempo de Cristo hasta la Revolución Protestante en el siglo XVI. (c) La palabra "Eucaristía" significa "Acción de Gracias".
Cristo instituyó la Sagrada Eucaristía en la Última Cena, la noche antes de morir. Aproximadamente un año antes de la Última Cena, Nuestro Señor prometió darnos la Sagrada Eucaristía. Esta promesa está relatada en el sexto capítulo del Evangelio según San Juan. El cumplimiento de esta promesa tuvo lugar en la Última Cena.
Cristo instituyó la Sagrada Eucaristía de esta manera: tomó el pan, lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus apóstoles, dijo: «Tomad y comed; éste es mi cuerpo»; luego tomó una copa de vino, la bendijo y, dándosela a ellos, dijo: «Bebed todos de ella; porque ésta es mi sangre de la nueva alianza, que por muchos se derrama para perdón de los pecados»; finalmente, dio a sus apóstoles el encargo: «Haced esto en memoria mía».
Cuando Nuestro Señor dijo: “Esto es mi cuerpo”, toda la sustancia del pan se transformó en Su cuerpo; y cuando dijo: “Esta es mi sangre”, toda la sustancia del vino se transformó en Su sangre.
(a) Cristo no pudo haber usado palabras más claras y explícitas que “Éste es mi cuerpo”. Él no dijo: “Éste es un signo de mi cuerpo” o “Éste representa mi cuerpo”, sino: “Éste es mi cuerpo”. Los católicos toman la palabra de Cristo al pie de la letra porque Él es el Dios omnipotente. Por su palabra saben que la Sagrada Eucaristía es el cuerpo y la sangre de Cristo.